Todo empezó con una cocina y dos amigas
"Todo empezó con una cocina, dos amigas, y la convicción de que las cosas bien hechas se notan."
Empezamos a hacer velas de soja porque queríamos algo que las grandes marcas no podían darnos: saber exactamente qué estábamos encendiendo en casa. Sin parafina. Sin tóxicos. Sin historias.
Lo que empezó como experimento de fin de semana se convirtió en un estudio, y el estudio en una comunidad. Hoy hacemos cada vela a mano, desde que elegimos el envase hasta que vertemos la cera. Nuestros aromas están inspirados en lugares que amamos — porque creemos que el olfato es memoria, y que tu hogar merece oler a algo real.
Estamos en Badalona. Y si quieres, puedes venir a hacerlas con nosotras.